Una empresa del sector bancario portugués solicitó nuestros servicios para optimizar sus activos inmobiliarios y trasladar su sede. Evaluamos la sede utilizando el método que consideramos más adecuado a la situación, analizamos los generadores de costes (alquiler, agua, electricidad, limpieza, seguridad y mantenimiento) y las condiciones de ocupación del edificio (desde espacios de trabajo, formación y comunes hasta equipos técnicos y almacenes/aparcamientos). Una vez finalizada esta fase de diagnóstico, se inició el estudio de alternativas, que consistía en dos opciones: mantener el edificio actual, más concretamente optimizar la ocupación del espacio, actualizar el equipamiento técnico y también renegociar los contratos (alquiler, flexibilidad para salir, entre otros). La segunda opción consistía en buscar alternativas en el mercado, que adoptarían la forma de una solución integrada en la que buscaríamos una instalación que incluyera servicios administrativos y de formación, o una solución independiente en la que buscaríamos una instalación para servicios administrativos y buscaríamos en otros mercados servicios de formación. A continuación, presentamos una propuesta para apoyar el proceso de traslado de las instalaciones, en la que nos comprometíamos a buscar espacios acordes con las necesidades de la empresa. En cuanto se aprobaron los nuevos locales para la sede central, llevamos a cabo diversas negociaciones, con especial atención a la nueva ubicación (así como a los alquileres, las condiciones contractuales, las garantías bancarias y los derechos de tanteo para cualquier aumento de espacio), a aspectos del edificio actual (como el calendario de salida y la cláusula de indemnización por salida anticipada) y, por último, al tipo de aulas de formación. A continuación, adaptamos los espacios y ayudamos en el proceso de mudanza.